LIBROS A LA CALLE Un año más, presentamos la campaña Libros a la Calle realizada por la Asociación de Editores de Madrid, con la colaboración del Gremio de Libreros de Madrid, y dirigida a los viajeros de nuestra Comunidad que esperan los nuevos carteles, pues ya son trece los años que puntualmente, a inicios del verano, se presenta esta campaña con sus nuevos textos. Los elegidos para este año son:
Felices del éxito de esta iniciativa, queremos una vez más agradecer el apoyo de todas las empresas e instituciones sin cuya ayuda esta campaña no existiría: a la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, al Ministerio de Cultura, a la Empresa Municipal de Transportes, al Metro de Madrid, a Cercanías de RENFE, al Consorcio Regional de Transportes y a CEDRO, pero, sobre todo, queremos dar las gracias a los autores que año tras año ceden gratuitamente sus textos, base fundamental de esta campaña, a los lectores que nos transmiten sus sugerencias y se hacen cómplices de esta campaña, que busca incitar a que después de leer los textos en los medios de transporte se siga la lectura acudiendo a la biblioteca o a la librería.
LIBROS A LA CALLE Un año más, y ya es el décimo tercero, los medios de transporte de Madrid revisten las paredes de sus trenes, autobuses y vagones con los textos seleccionados para que durante un año nos acompañen en los desplazamientos por la ciudad. Se trata de una invitación a la lectura de la obra de los galardonados con el Premio Cervantes y los Premios Nacionales de cada año, de poetas y narradores contemporáneos y del pasado, páginas de ensayos, de literatura destinada a adultos y de la dedicada a jóvenes y niños. Todas ellas acompañadas por ilustraciones de los más destacados creadores de imágenes de nuestro país, que cada año se esfuerzan para que estas páginas que decoran nuestro entorno sean más atrayentes. De nuevo este año los pasajes escogidos pertenecen a diferentes géneros literarios, contamos con textos de San Juan de la Cruz, Pedro Rodríguez Campomanes, Mariano José de Larra, Joan Margarit, Rafael Azcona, Manuel Azaña, Sonia Albáizar, Paloma Casado, Ana Parada, Agustín Fernández Paz, Ana Diosdado, Antonio Bernal, Antonio Ventura, Juan Marsé, Joan Manuel Serrat, Ángeles López y un poema morisco anónimo. Decía Juan Gelman que «leer es viajar por uno mismo» y realmente la lectura como forma de viaje interior está presente en la mayoría de nosotros, porque leer es lo más parecido a viajar, y de ahí que el fomento de la lectura haya encontrado en los medios de transporte un lugar tan idóneo para la promoción de la misma. De esta forma lo han entendido los usuarios de los medios de transporte. Sólo hay que subirse al autobús, al metro o al tren de Cercanías, para darnos cuenta de que sus vagones se han convertido en improvisadas salas de lectura. Este propósito de estimular la afición lectora es el mismo espíritu que guía al Plan de Fomento de la Lectura, desarrollado por el Ministerio de Cultura, que ya se encuentra en su décimo año de desarrollo, y que procura provocar y alentar el amor al libro y a la lectura mediante acciones y programas de animación en diversas áreas. Como siempre, deseo felicitar por su iniciativa a todos los participantes en este campaña: el Gremio de Editores y Libreros de Madrid, las administraciones públicas, tanto la Administración General del Estado como la Autonómica y la Municipal de Madrid, que han prestado su apoyo, al igual que Cercanías de RENFE, Metro de Madrid, el Consorcio de Transportes y la Empresa Municipal de Transportes.
LIBROS A LA CALLE Libros a la Calle llega un año más a su cita con los ciudadanos usuarios del transporte público madrileño. Considerando que ésta es su decimotercera edición, podemos afirmar que es una campaña consolidada, acertada en su objetivo y que ya forma parte de nuestros hábitos culturales cotidianos. Porque cotidiano y familiar resulta ese gesto de buscar el texto literario que nos ofrece cada vagón de Metro o Cercanías, cada autobús, y leerlo. Preguntarnos cómo seguirá, cómo habrá empezado, cómo acabará; qué otros textos habrá escrito ese mismo autor o qué texto ocupará ese espacio en el vagón siguiente o el anterior… La sugerencia está hecha, la curiosidad, creada. Podrá satisfacerse en las librerías y en cualquiera de los servicios bibliotecarios con los que cuentan los ciudadanos de la Comunidad de Madrid. En esos 100.000 libros que también viajan en Metro, desde cualquiera de las doce estaciones que ofrecen servicio de Bibliometro, hasta donde vayan cada día, en esos recorridos que tan frecuentemente, como demuestran las estadísticas, se aprovechan para leer. Son casi 70.000 las persons asociadas a este servicio de extensión bibliotecaria. Entre esos 100.000 libros y en los miles y miles de ellos disponibles en el Sistema Público de Lectura y en las librerías de la Comunidad de Madrid encontraremos no sólo a Pijoaparte, sino las obras de nuestro último Premio Cervantes, Juan Marsé, al completo. Encontraremos clásicos ineludibles como San Juan de la Cruz, libros de viajes, como el de Campomanes y otros poemas que como «Lucía» forman parte de nuestro acervo popular. Encontraremos a Larra, no podía faltar al cumplirse este año el bicentenario de su nacimiento. A Ana Diosdado o Ángeles López. A Manuel Azaña, Antonio Bernal y su pasión por la astronomía, o a Joan Margarit, último Premio Nacional de Poesía. Podremos seguir admirando la maestría del recientemente fallecido Rafael Azcona y rendirle una vez más el homenaje que merece. Prosa, poesía, teatro, variedad de géneros y estilos. Mención especial merece la literatura infantil juvenil, que este año 2009 está muy presente con autores tan representativos como Agustín Fernández Paz o Antonio Ventura, con textos que demuestran que la literatura de calidad no tiene edades ni destinatarios restringidos. Un año más también, hay que destacar que Libros a la Calle es un ejemplo de esfuerzo compartido, de colaboración entre organismos públicos y entidades privadas. El Gremio de Editores de Madrid, el Gremio de Libreros y CEDRO, junto con el Ayuntamiento de Madrid, el Ministerio de Cultura y la Comunidad de Madrid conjugan las acciones encaminadas a que cada primavera, con buenos textos, bien seleccionados y presentados, llegue a todos esta invitación a leer, a entrar en el juego. Que lo hagamos supondrá un reconocimiento a ese esfuerzo y el comienzo lúdico de una relación con muchas posibilidades.
|